Inconformismo del hincha

Estoy desesperado. Sí, desesperado e hinchado totalmente las pelotas. Debería haber sido abogado, o contador, o algo que no me haga sufrir tanto. Me duele el alma doctor, siento que no me merezco estas cosas.

Yo soy un tipo de bien, honesto. Puedo equivocarme, como cualquier cristiano, pero soy un tipo de bien. No tengo malas intenciones ni mucho menos ganas de conseguirme problemas y quilombos por ahí. ¿Sabe lo que daría por poder caminar tranquilo por la calle?, por poder ir a un almacén o a comprar ropa sin que te pregunten, te puteen o te tilden de chanta.

Es que la vida no siempre es justa, ni mucho menos fácil ¿vio? A veces uno tiene el camino sencillo y seguro a la izquierda pero elije doblar a la derecha porque le gusta el peligro. Yo tengo la idea de que a las personas, a la mayoría de las personas, nos gusta lo impredecible, lo misterioso… digo a la mayoría porque siempre están esos tipos que juegan la segura y su vida es un círculo asqueroso donde no hay nada interesante. Para ellos el día de mañana no va a ser mucho más diferente que el de ayer ni el de pasado mañana.

Pero bueno, eso será tema de otra sesión. En verdad hoy vine para desahogarme por otro conflicto puntual que tengo: el inconformismo del hincha.

Me dicen, es el folklore del fútbol, el decorado de la pelota… ¿y sabes qué? ¡Me importa tres carajos eso! Claro, con la excusa del decorado a mi me rompen las pelotas por la vida…

Le explico doctor. Yo soy árbitro. Sí, sí, como escuchó. No tiene idea lo que es estar frente a tanta gente repartiendo justicia con un silbato. Dentro de la cancha, viendo la bocha pasar sin poder tocarla y con la total capacidad de decisión sobre los actos de los 22 tipos que están ahí.

¡Pero eso no es nada!, ahora resulta que yo también tengo poder sobre la vida de los miles de fanáticos que están alrededor del juego. Porque si tan sólo mi actividad estaría anclada a lo que sucede dentro de la cancha, bueno, es un riesgo que debo correr. ¡Pero no! También sucede que según las últimas noticias, la gente mayor con problemas cardíacos que asiste a los partidos de fútbol corre el riesgo de morir si sufre emociones fuertes. Entonces yo debo cobrar un penal porque el central le juntó las dos piernas al wing, pero tengo que tener la prudencia necesaria porque si pito la pena máxima de forma tajante, se me caga muriendo un viejo en la tribuna.

Así arrancan mis dudas frente a las grandes decisiones en un partido. Pero esto no termina acá doctor… ni el mismísimo Sigmund podría encontrar una vía de escape a tal problema… el inconformismo es una patología que necesita ser erradicada del fútbol.

¡Es foul la concha de tu madre!, yo dejo seguir, porque no hubo contacto, el tipo es un artista y el hincha compra. Lentamente una catarata de puteadas bajan hacia mi persona recordando ferozmente a mi madre y a mi mujer.

En la siguiente jugada, el mismo jugador que antes quiso venderme un buzón esta vez si cae al piso culpa de la torpeza del rival. Falta. ¡Amarilla la puta que te parió! ¿Se da cuenta usted? En esta ocasión se le da al simpatizante eso que antes reclamaba, pero no alcanza… entonces siempre existe un escalón más, un peldaño más que conduce a un nuevo insulto.

El lateral escapa por la banda en una gambeta hermosa, elude a dos rivales con una danza elogiable pero cuando el tercero se acerca, no existen ya intenciones de robar el tesoro sagrado de cuero… el tercer defensa va fuerte, desleal y con cierto resentimiento hacia nuestro artista. Tiro libre. Me acerco al agresor y le enseño la tarjeta amarilla y le advierto que si bien es su primera infracción, es la última permitida.

¿Qué hacés? ¿Sos ciego hijo de mil puta? ¡¡Lo tenés que echar al animal ese!!

Otra vez la misma historia. Antes el cielo de la tribuna quedaba en la cartulina amarilla, pero basta sólo con cumplirles el deseo que ya vuelven a pedir más…

El partido era cerrado, cero a cero amargo, cuando sin preguntar, el diez de los locales ensayó una jugada colosal por la mitad de la cancha. Le prestó la bocha al punta que con sutileza y algo de fortuna, en un solo toque, lo dejó mano a mano con el arquero.

Allí estaba él, minuto 93 de juego y el estadio a punto de estallar de gente. En frente, el guardametas con las manos a la altura de las rodillas tratando de adivinar la siguiente jugada.

El tipo, bicho y pícaro, encaró hacia la izquierda, pero ni bien el arquero acompaño este movimiento, inventó una bicicleta memorable con la zurda y salió hacia el otro lado. Despatarrado quedó el pobre arquero mirando como su presa se escapaba hacia la gloria.

Ya estaba, era gol, terminaba el partido. Pero cuando el enganche entraba al área chica, apareció la pierna del zaguero central para hablarle al oído a la rodilla del diez. Asquerosa falta. La pelota se perdió por la línea de meta, pasando cerca del palo. Penal y expulsión.
Listo, aquí me reivindico, pensé. ¿Qué más pueden pedirme?, no escalón más alto que el penal y la tarjeta roja.

Pero sí, siempre el hincha tiene un centímetro más de puñal para meter por la espalda… ¡Al fin la concha de tu hermana…ladrón!

El partido terminó en empate, porque el nueve erró el penal. La tiró por encima del travesaño. Deben haberse muerto unos cuantos viejos, porque a la jugada siguiente la visita erró un gol inmejorable. Después de eso terminé el partido.

Desde el domingo a hoy jueves no quise ver nada de fútbol. Quiero desconectarme y repensar las cosas… quizá esto no es lo mío.

Dígame algo doctor, necesito la opinión de un profesional.

Mire Sánchez, en cuanto a su profesión y los insultos, son los gajes del oficio, o se acostumbra o cuelga los botines…

Aparte de eso, tengo dos cosas para decirle: con respecto al inconformismo, el ser humano nunca logrará alcanzar aquello que lo satisfaga por completo porque una vez que lo tenga pasará a formar parte de lo común, y siempre necesitamos un horizonte inalcanzable.

Y, por otro lado… yo vi el partido, la primer amarilla fue para expulsión. Hasta la semana que viene.

Publicado por Agustin el

Muyyyy bueno!

Publicado por francokito el

jaja muy buenoo..

Publicado por Ana el

Excelente!

Publicado por bueno el

bueno, muy, impecable

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