Una ciudad distinta, un público diferente, más tranquilo, un estadio poco común, pero ahí estaban ellos. Los mismos de siempre, esos que tantas veces batallaron y que supieron ser vencidos y vencedores. Ayer, en un día especial porque no llegaban en igualdad de condiciones, Boca Juniors y River Plate volvieron a verse las caras después de tanto tiempo, luego de 8 meses los gigantes de Argentina emprendieron el camino hacia una nueva batalla.
En esta ocasión, Chaco fue la ciudad testigo del duelo clásico, ese que tuvo pendiente a medio país en los días anteriores y que seguramente la noche pasada fue pico de rating.
Lamentablemente, al ser una ciudad en la que no es tan común ver fútbol, el Estadio Sarmiento no pudo albergar a todos los aficionados que hubieran querido asistir, así fue que solamente 25.000 personas disfrutaron del primer superclásico del año que además pasa a la historia por ser la primera vez que Boca Juniors y River Plate se miden estando en diferentes categorías.
Finalmente el momento que todos esperaban llegó, y cuando el reloj marcó la hora 22.10, la hermosa pelota adidas tango empezó a danzar al compás de los millonarios que se hicieron dueños de ella durante los primeros minutos en los cuales Rogelio Funes Mori y Carlos Sánchez tuvieron claras chances de abrir el tanteador.
Sin embargo Boca Juniors hizo referencia al dicho “goles errados son goles en contra” y cuando iban solamente 9 minutos de partido, el “xeneize” aprovechó su primera oportunidad clara de gol: Pablo Mouche desbordó por la punta derecha y con su pierna menos hábil colocó un centro perfecto para que Nicolás Blandi se elevara, al mejor estilo Palermo y con un gran cabezazo venciera las manos de Vega. Uno a cero y delirio para toda la 12 que al grito de “sos de la B” festejaba el gol de ese joven que promete mucho y por momentos hace que los bosteros no extrañen tanto al “titán”.
Por supuesto que luego de esta anotación, los conducidos por Almeyda salieron decididos en busca del empate, pero al parecer el nerviosismo le ganó a la experiencia y en cuestión de minutos los de Núñez se veían con un hombre de menos dentro del campo de juego. Lo concreto fue que el “chori” Domínguez golpeó violentamente a Pablo Ledesma y tras recibir la amarilla protestó hasta ser expulsado. Claro está que este hecho influyó mucho en el transcurso del encuentro, por eso el 10 millonario declaró lo siguiente: “Le pido disculpas a mis compañeros y a la gente. Me siento gran responsable de esto. Me equivoqué. Con mi expulsión fue difícil para el equipo”. El “chori” también hizo referencia al árbitro del encuentro Diego Abal y dijo lo siguiente: “Tiene algo especial conmigo. Le dije antes de que me expulsara que no me hiciera lo mismo que en Mendoza contra Independiente Rivadavia cuando me había sacado amarilla”.
Más allá de todas las protestas que pudieran caerle al juez, la roja estaba sacada y Almeyda sabía que iba a tener que afrontar el resto del partido con un hombre de menos. Así, con un clima bastante tenso se bajó el telón del primer acto para que los jugadores pudieran descansar y calmar las aguas que estaban bastante alteradas.
Para la segunda mitad, como era de esperarse apareció en el campo de juego con la 17 en su espalda, nada menos que David Trezeguet. Sin embargo, cuando todos esperaban que el francés se pusiera el cuadro al hombro y saliera en busca del empate, se encontraron con un jugador que fue totalmente intrascendente y que pasó desapercibido, quizás por la gran marca persona de Rolando Schiavi, quien confirmó que a sus 39 años se mantiene intacto y juega como si tuviera 20.
Boca Juniors jugó un gran complemente demostrando a pleno lo que fue su actuación en el último Apertura 2011 donde se mostró como un equipo sólido, solidario y efectivo. Por esto y mucho más, a los 78 minutos se dio una buena jugada colectiva y tras un gran pase de Nicolás Colazo nuevamente su tocayo Blandi empujó el balón al fondo de la red, marcando un nuevo doblete y nada menos que frente al rival de todas las horas. Recordemos que en el pasado torneo, este delantero ya le había convertido por duplicado a Rafaela y Colón, pero sin lugar a dudas los goles de ayer tuvieron un sabor especial y único que lo hacen dudar a Falcioni de quién será el próximo 9 “xeneize” ¿Viatri, Silva, Cvitanich, o Nico? Eso todavía no se sabe, pero Blandi ya superó una prueba importante lo cual puede darle alguna ventaja sobre los demás.
De esta manera y con un River que se vio totalmente desmoronado luego de la expulsión de Domínguez, el cotejo concluyó 2 a 0 y así reflexionó el capitán millonario Fernando Cavenaghi: : “Es un amistoso, ya lo dijimos. Lo queríamos ganar y jugamos a muerte, pero no cambia nada. Nuestro objetivo está puesto 100% en el campeonato. ¿Revancha? Tenemos que ascender para ahí sí tener revancha verdadera del Súper”. También opinó sobre su rival y dijo: “Boca es un gran equipo, es campeón invicto, no es novedad. Pero sí se le puede ganar, no es imbatible”.
Por supuesto, si no es imbatible entonces River Plate intentarán ganar en la revancha, la cual se llevará a cabo el próximo domingo en la ciudad de Mendoza.




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