Los peinados en el fútbol

Hablar de fútbol no es solamente comentar sobre un deporte. Hablar de fútbol significa meterse en un mundo lleno de emociones y sentimientos. A lo largo de la historia este juego ha pasado a formar parte de la vida diaria de los humanos. Es algo que rodea a todo el planeta y casi inevitable, salvo en algunos países donde no se fomenta esta actividad.

En mi opinión, el fútbol es un juego que se lleva a cabo en conjunto, con la ayuda de todos los participantes los cuales a mi criterio deben dejar alma y vida dentro del campo de juego para conseguir el objetivo primordial al cual denominamos gol. Lo que el fanático quiere es que cada futbolista se desviva en cada jugada y entregue todo de sí mismo. Por esto y mucho más, podemos decir que el fútbol es un deporte de garra, entrega y corazón.

Sin embargo, en las últimas décadas algunos futbolistas han dejado de lado el balón tomando como objeto principal un espejo. Me refiero a que varios jugadores se preocupan mucho por su imagen, sus peinados, sus físicos entre otras cosas y se olvidan que el fútbol es un deporte aguerrido  en el cual no interesan los aspectos físicos. La cancha no es una pasarela y los aficionados no quieren verlos desfilar. Lo que el fanático pide es que cada jugador transpire la camiseta y viva el encuentro con la misma magnitud que él lo hace.

De todas formas, en esta ocasión hablaremos puntualmente de cuatro jugadores que impusieron modas en cuanto a peinados, y que con esas cabelleras supieron coronarse con varios títulos.

En primer lugar cito a Martin Palermo, apodado “el loco”. Esta leyenda viviente además de poseer cantidad de títulos y récords, cuando todavía no estaba consagrado y daba sus primeros pasos en Primera  jugando para Estudiantes, decidió platinarse el pelo y luego raparse todo menos el jopo. De esa forma era imposible no reconocerlo dentro del campo, porque al levantar la cabeza se veía un flequillo rubio que sobresalía entre todos. Lo que nunca imaginó Martín fue que su peinado tendría gran furor ya que muchos niños intentando imitar a su prematuro ídolo iban a la peluquería solicitando el mismo look.

Avanzando en el tiempo y continuando con los delanteros, llegamos a Korea-Japón 2002. Acá vamos a meternos en la selección brasileña y precisamente tocaremos a uno de los mejores jugadores que la historia de ese país le regaló a los amantes del buen fútbol. Estoy hablando de Ronaldo, ese al que muchos denominaron “gordo” al final de su carrera, sin recordar que en sus tiempos de juventud destrozaba cualquier defensa y superaba cuanto golero se le interpusiera. La cuestión fue que para disputar ese Mundial el astro sorprendió a todos dejándose un triangulo de cabello en la frente y teniendo todo el resto rapado. En sus declaraciones el delantero se justificó diciendo que era para que su hijo lo diferenciara de Roberto Carlos pero en mi opinión creo que quiso ser diferente y vaya si lo fue. No sólo se volvió de Asia con la Copa del Mundo sino que también trajo consigo la Bota de Oro, la cual lo distinguió como el goleador del certamen.

Ahora saltamos de Brasil a Inglaterra y nos ubicamos en la ciudad de Manchester. Acá daría sus primeros pasos como jugador David Beckham. Desde joven se notaron sus grandes cualidades futbolísticas pero luego con el correr de los años, David empezó a preocuparse más por su imagen que por el balón. Además, debemos mencionar que había más dinero en juego dentro de la publicidad que en el mundo del fútbol. Lo curioso es que el inglés ha lucido innumerables looks y al parecer todos combinan con su rostro. Lo hemos visto con cresta, pelo largo, pelado, rapado etc y en todas sus transformaciones luce genial. Será por esto que su nivel futbolístico ha decaído ya que se ha dedicado de lleno a lucir por el mundo diferentes marcas de ropa que utilizan su imagen para atraer público.

Por último, ya ubicándonos en el 2011 no podemos dejar pasar a una gran promesa ya casi hecha realidad que ha sorprendido al mundo. No caben dudas que me refiero a Neymar. El joven de 19 años comenzó llamando la atención por sus extravagantes peinados pero no sólo esto fue lo que conmovió al mundo sino que sus dotes con el balón son realmente fantásticos. Sin llegar a cumplir dos décadas de vida, el joven brasileño ya cuenta en sus vitrinas con la Copa Libertadores, la cual supo ganar con Santos, el club que lo vio nacer.

En conclusión podemos ver que los peinados en el ámbito del fútbol tienen una fuerte influencia sobre los fanáticos de este deporte, que ya no se fijan en lo futbolístico sino que también prestan atención a la apariencia de los jugadores. Algunos los admiran, otros lo critican y los más apasionados los imitan.

Publicado por carolina vassallo el

excelente nota!!

Comentarios están cerrados.